¡DESCONFÚNDETE!

 

Autora: Mar Mounier (@elhigadodmarita)

¿Mordaza Caviar? 

La democracia no es el silencio, es la claridad con que se exponen los problemas y la existencia de medios para resolverlos. Enrique Múgica Herzog(1932-?) Político español

Hace poco menos de una semana escribí un artículo de opinión y protesta “LOS BUSCAPUESTOS”, acerca de la cúpula de un grupo organizado que se hace llamar “colectivo”*: los “No a Keiko”.

Desde esa fecha al cierre, esperé con paciencia algún argumento de rebate. Lo único que recibí desde entonces como respuesta han sido ataques, insultos, difamación e injurias.

Por principio, no suelo responder a tales comportamientos lumpenezcos, mucho menos me permito leer los infundios que puedan atreverse a gargajear individuos con un concepto nulo o errado de lo que implica el término democracia. Sin embargo, ésta vez, me tomaré el tiempo para poner a todos y cada uno de estos confundidos en su sitio.

Mi nombre es Mar Mounier y soy estudiante de doctorado en una universidad fuera de mi país. Como ya he aclarado en otra instancia, no formo parte de partido alguno (aunque de ser el caso, no tendría problema en decirlo, ya que estaría en todo mi derecho, el cual debería ser respetado). Mucho menos formo parte de algún “enfermo aparato desestabilizador” como tendenciosamente ha sido discurrido.

“No a Keiko” alega defender la democracia y defender el respeto de los derechos de todos. Sin embargo, en clara muestra del relativismo moral que caracteriza a sus facciones, apenas se dio a conocer mi posición y pensamiento sobre las prácticas poco éticas en las que habrían incurrido sus líderes (dentro de las cuales, luego de su apoyo al partido GANAPERÚ durante las elecciones, se han visto beneficiados con puestos en el estado) recurrieron al descrédito, al acoso y la búsqueda de la mordaza propias de sociedades totalitarias. En este caso, intentaron acallar posiciones contrarias pidiendo el cierre de las cuentas en Facebook y Twitter de quienes disentimos de sus ideas.

Esta deleznable actitud fue dirigida no sólo hacia mi persona, sino a todos y cada uno de quienes han demostrado rechazo a esas actitudes condenables, que mucho difieren del comportamiento responsable y consecuente el cual pregonan.

El artículo “LOS BUSCAPUESTOS” discute que hubo una retribución de parte del actual gobierno al trabajo hecho en la campaña electoral por los “Noakeiko”; trabajo que se vio recompensado con cargos públicos a las cabezas de dicha organización. Empero, el grupo ha tratado de negar o disculpar ese hecho con un débil “He renunciado al “colectivo” y (¿coincidencia?) por “mérito” hoy trabajo para el gobierno”; cuando el comportamiento ético y “digno” hubiera exigido el aceptar hidalgamente que estaban haciendo campaña por Humala o simplemente hacer públicos estos nombramientos en su página, explicando su función actual como asalariados del estado con nuestros impuestos.

Y ése es precisamente el tema en discusión, no quien lo escribe. Más claro: el rebate debió centrarse sobre el mensaje y no sobre el mensajero.

Sin embargo, muchos han preferido adoptar la ignorancia permisiva y no enfocarse en el tema en discusión ( y es que producto de esos puestos estratégicos como empleados del gobierno, la organización estaría manejando el doble discurso y, aprovechando la influencia entre sus seguidores, canaliza portátiles encargadas en apoyar a acusados en actos de corrupción, como en el caso del congresista Omar Chehade), pero si cómodamente escuchan catatónicos lo que un grupo de “paladines de la moral” falazmente acusa. Bajo ese concepto, incidieron en lo de siempre, en lo más fácil: el ad hominem, “destruyamos al mensajero”.

Y así, entre las injurias que este grupo propala, se miente aduciendo que soy parte/simpatizante fujimorista. Incluso, que “no existo”.

Lo lamentable es que muchos, no tomaron un minuto de su tiempo y creyeron esa información errada, sin ni siquiera (“investigándome”) buscar en mi blog otros artículos.

Cuando se tiene dos dedos de frente se averigua: así, habrían accedido a más artículos en mi bitácora personal. Y sobre el hecho, sería interesante saber sus respuestas sobre si un “fujimorista” habría escrito una columna como ésta: Keiko, no nos joras”. También aquí un video grabado hace algunos meses, respondiendo al mismo tipo de vilipendios.

Dignos entiendan de una vez que alguien con un concepto mínimo del respeto al pensamiento ajeno de tener alguna reacción o discrepancia a una opinión, la rebate con conocimiento, fundamentos y argumentos, no recurriendo al tipo de bajezas en las que incurrieron, tipo las prácticas montesinistas, acciones vergonzosas que hoy tanto rechazan, condenan y sin embargo cometen.

Es lamentable que en un país como el Perú, se siga amedrentando y buscando amordazar a ciudadanos que denunciamos hechos, ahora utilizando estos medios.

Lo más condenable es que, personas de buena fe sean vilmente engañadas por individuos que no se toman ni cinco minutos de su tiempo, en escrutar y analizar embustes e inventos que rayan en lo ruín.

Tal pareciera que este grupo o aparato organizado* llamado “No a Keiko”, hasta el momento parece no entender lo que el concepto de democracia implica. La democracia permite que ustedes y yo podamos exponer opiniones, expresar rechazo, ideas y etcétera, libremente, sin sufrir ningún tipo de calumnias, persecución y/u hostigamientos.

Lo hilarante del tema es que estos confundidos hasta han clamado que se me “investigue”, como si quien les escribe fuese alguna figura política, funcionaria del estado o sujeto en la investigación de delito alguno. Tal es así que desubicadamente “exigen” hasta les presente mi DNI. Como podrán observar, ridiculez y desubicación pura y dura.

Les guste o no, seguiré denunciando actos de corrupción y prácticas poco éticas vengan de quien venga. Y en esa idea, sean del partido que sea: Nacionalista, Aprista, Fujimorista, PPKausa, Toledista y etcétera. SIEMPRE.

Por último, si molesta a algunos que una mujer “bonita, joven, que se cree intelectual y de buen ver” como pretextan, opine sobre temas políticos con información y criterios sólidos, se aguantan. Preocúpense mejor en rebatir con una mínima capacidad argumentativa sobre el tema que se presenta en una discusión.

Desconfúndanse patrañeros y valientes sólo detrás de un monitor, conmigo se equivocaron.

Y no lo olviden: sé exactamente cuáles son mis deberes y también cuáles son mis derechos.

 

la hígado.

*Un colectivo no tiene líderes, ni tampoco instancias controladoras. Asimismo, no cuenta con una estructura orgánica central o una jerarquía que sea de algún modo vinculante para todos los miembros del colectivo. “No a Keiko” sí la tiene por tanto, es una organización y NO un colectivo.

LOS BUSCAPUESTOS

 

Autora: Mar Mounier (@elhigadodmarita)

 

¿De“dignos” vigilantes a serviles custodios? 

En un país como el nuestro en donde la política está tan venida a menos, el lograr que muchos se decidan a participar activamente en el tema es un mérito que sin lugar a dudas se le reconoce al colectivo “No a Keiko” (NAK). De hecho, el grupo aprovechó la utilidad de las herramientas de redes, para proporcionar a un grupo de electores que aún no había decidido su candidato en las elecciones presidenciales pasadas, el medio masivo para “hacerlos vivir una democracia en tiempo real”.

No obstante, el tiempo se ha encargado en demostrar, que la real intención del grupo no era la que proclamaba en principio. Y es que luego de toda la pantomima armada bajo la fachada de una agrupación ferozmente en contra de la candidata de quien tomaron el nombre, somos los cibernautas (y público en general) testigos de uno de los destapes más discutidos e infames que hoy por hoy se critican en las redes sociales: el de la manipulación de quienes en principio presentaron el discurso trastabillado del “comprometer al ciudadano de a pie e inconforme con la candidatura de Keiko Fujimori, al ciberactivismo” para utilizar su influencia en confundir/manipular al público y al mismo tiempo, servirse de los réditos que su hostigamiento para con la candidata luego les supondría.

“No a Keiko” empezó ostensiblemente, como un colectivo cuyo principal objetivo era impedir que Keiko Fujimori y el partido fujimorista, ganasen las elecciones presidenciales del 2011. De esta forma el grupo realizó una convocatoria pública en el Perú a través de las redes sociales. Hicieron un trabajo de hormiga: se organizaron, estructuraron un plan de contingencia y hábilmente se instalaron en las redes con un formato fresco y juvenil, con un mensaje “reivindicativo” hábilmente camuflado en un doble discurso que atrajo el interés del público.

Muchos votantes -especialmente jóvenes- se sintieron identificados con el propósito y apoyaron su causa. Así, el “colectivo” logró la adhesión de casi 200 mil personas.

¿Transparencia?

Sobre la base y para sorpresa de muchos, el mensaje principal de no permitir la victoria de Keiko Fujimori tuvo “conveniente” y “coincidentemente” un cambio radical en la campaña para la segunda vuelta electoral. De hecho, el objetivo primario del grupo que era evitar a un candidato lograr hacerse de la victoria, desapareció. Su misión agitadora entonces deformó de ser “contra” Fujimori a tomar una posición “pro”pagandista hacia el candidato Ollanta Humala. Ese respaldo se hacía prometiendo en todas las formas habidas y por haber que de ganar el último las elecciones, los NAK, imbuídos en la “gran responsabilidad social” que les significaba su causa, iban a vigilar y monitorear el gobierno del candidato que tan “desinteresadamente” “se habían decidido” en apoyar. Muchos -me incluyo- que advertimos el hecho y en un principio apoyábamos a NAK, criticamos tal giro, siendo calumniados de “simpatizar con la causa de Keiko Fujimori”. Incluso, en la cuenta de Twitter, hasta se recurrió a calificarnos de fujimoristas.

Pero eso no es todo. Luego de la victoria humalista, se ha descubierto el afán claramente oportunista de líderes del grupo. En ese sentido, demostrable es que hace unos días se descubrió que varios de la cúpula que conforma “NAK”, hoy se encuentran estratégicamente ubicados en puestos del estado como responsables de las comunidades de redes, encargadas de la gestión de marketing en las principales agencias del gobierno. Para muestra un botón: la cuenta de @prensapalacio en la red Twitter, es manejada por Elvis Mori @elvismori activo miembro de los NAK´s, también se encuentra en nuevo puesto Eliana Carlín @elianacarlin, quien coincidentemente trabajó para la encuestadora APOYO entre los años 2008 y 2009. Asimismo, Jimena Sánchez @jimenasanchez, actual vocera del grupo, estaría trabajando en la Municipalidad de Lima con la actual alcaldesa Susana Villarán. Si quiere ver a “indignados” como Carlín o Mori, cabezas del “colectivo” en pleno ejercicio de sus funciones (en las tomas, en un figureteo duro y parejo) aquí un video con el ex-presidente Lula del Brasil.

La pregunta entonces es inevitable ¿Cómo los “No a Keiko” pretenden hoy por hoy ser los “dignos vigilantes” de una administración de gobierno, siendo asalariados de éste al mismo tiempo?

En este contexto, sería bueno recordar un adjetivo dirigido hace poco por el congresista del APRA Mauricio Mulder al cuestionado congresista oficialista Omar Chehade; en el marco de las investigaciónes que el segundo enfrenta por acusaciones de corrupción y tráfico de influencias. El señor Mulder no tuvo reparos en llamar “buscapuestos” al acusado, en medio del jaleo de una intervención entre pullas y derechazos. Y es que precisamente “buscapuestos” sería el calificativo más adecuado para todos y cada uno de esos “dignos” y “vigilantes” individuos, que bajo el disfraz de una falsa imparcialidad y honorabilidad, en su momento prometieron vigilar al gobierno al que ellos “dignamente habían decidido apoyar”.

Queda demostrado que “No a Keiko” cambió su mensaje, pero la intención fue siempre la misma: elegir a Ollanta Humala, su candidato desde un principio. Tan claro es el hecho, que en todos estos meses de nuevo gobierno humalista, el otrora grupo de “fieros activistas” no ha dicho esta boca es mía, en relación a los escándalos suscitados por el gobierno que tanto apoyaron en campaña y que prometieron celar. Cabe sí destacar, el racismo y odio hacia determinado grupo étnico que permisiblemente exhiben en su página de Facebook (no hace falta buscar mucho, basta observar el logo que caracteriza al “colectivo”, en el cual se muestra una especie de “híbrido” entre una persona de rasgos orientales y un cerdo) además de éstas otras “perlas”. Todos unos dignos representantes de la más tolerante y distinguida socialconfusa caviarada.

Luego de semejante embuste y vergüenza, no se atrevan estos adalides de la mentira y el oportunismo, a tratar de ESTAFAR nuevamente al pueblo peruano autonombrándose “colectivo”. “No a Keiko” fue, es y será por sus actos, la portátil del gobierno oficialista y, un grupo más de trepadores políticos y aprovechados vendedores de humo. Cuán evidente el que se sirvieron del triunfo de su candidato para luego llevar agua para su molino.

Veamos luego de descubierta su razón de ser, hasta dónde llega el doble discurso y relativismo moral de quienes lo conforman.

la hígado.

 

NOTA: El colectivo de NAK se tomaba la molestia de retransmitir en su cuenta de Twitter, mensajes de quien les escribe, abiertamente antikeikistas. Por tal hecho, fue una triste sorpresa el observar que luego de ser cuestionados, recurrieran a la descalifición personal, por el sólo hecho de objetar la decisión que tomaron de apoyar a Humala. Desde esa fecha, varios de sus simpatizantes no se han detenido en un vano intento de denostar la imagen de quienes “les paramos el macho”, tratando de encasillarnos en grupos y/o partidos a los cuales ni apoyamos, ni formamos parte.