LOS BUSCAPUESTOS

 

Autora: Mar Mounier (@elhigadodmarita)

 

¿De“dignos” vigilantes a serviles custodios? 

En un país como el nuestro en donde la política está tan venida a menos, el lograr que muchos se decidan a participar activamente en el tema es un mérito que sin lugar a dudas se le reconoce al colectivo “No a Keiko” (NAK). De hecho, el grupo aprovechó la utilidad de las herramientas de redes, para proporcionar a un grupo de electores que aún no había decidido su candidato en las elecciones presidenciales pasadas, el medio masivo para “hacerlos vivir una democracia en tiempo real”.

No obstante, el tiempo se ha encargado en demostrar, que la real intención del grupo no era la que proclamaba en principio. Y es que luego de toda la pantomima armada bajo la fachada de una agrupación ferozmente en contra de la candidata de quien tomaron el nombre, somos los cibernautas (y público en general) testigos de uno de los destapes más discutidos e infames que hoy por hoy se critican en las redes sociales: el de la manipulación de quienes en principio presentaron el discurso trastabillado del “comprometer al ciudadano de a pie e inconforme con la candidatura de Keiko Fujimori, al ciberactivismo” para utilizar su influencia en confundir/manipular al público y al mismo tiempo, servirse de los réditos que su hostigamiento para con la candidata luego les supondría.

“No a Keiko” empezó ostensiblemente, como un colectivo cuyo principal objetivo era impedir que Keiko Fujimori y el partido fujimorista, ganasen las elecciones presidenciales del 2011. De esta forma el grupo realizó una convocatoria pública en el Perú a través de las redes sociales. Hicieron un trabajo de hormiga: se organizaron, estructuraron un plan de contingencia y hábilmente se instalaron en las redes con un formato fresco y juvenil, con un mensaje “reivindicativo” hábilmente camuflado en un doble discurso que atrajo el interés del público.

Muchos votantes -especialmente jóvenes- se sintieron identificados con el propósito y apoyaron su causa. Así, el “colectivo” logró la adhesión de casi 200 mil personas.

¿Transparencia?

Sobre la base y para sorpresa de muchos, el mensaje principal de no permitir la victoria de Keiko Fujimori tuvo “conveniente” y “coincidentemente” un cambio radical en la campaña para la segunda vuelta electoral. De hecho, el objetivo primario del grupo que era evitar a un candidato lograr hacerse de la victoria, desapareció. Su misión agitadora entonces deformó de ser “contra” Fujimori a tomar una posición “pro”pagandista hacia el candidato Ollanta Humala. Ese respaldo se hacía prometiendo en todas las formas habidas y por haber que de ganar el último las elecciones, los NAK, imbuídos en la “gran responsabilidad social” que les significaba su causa, iban a vigilar y monitorear el gobierno del candidato que tan “desinteresadamente” “se habían decidido” en apoyar. Muchos -me incluyo- que advertimos el hecho y en un principio apoyábamos a NAK, criticamos tal giro, siendo calumniados de “simpatizar con la causa de Keiko Fujimori”. Incluso, en la cuenta de Twitter, hasta se recurrió a calificarnos de fujimoristas.

Pero eso no es todo. Luego de la victoria humalista, se ha descubierto el afán claramente oportunista de líderes del grupo. En ese sentido, demostrable es que hace unos días se descubrió que varios de la cúpula que conforma “NAK”, hoy se encuentran estratégicamente ubicados en puestos del estado como responsables de las comunidades de redes, encargadas de la gestión de marketing en las principales agencias del gobierno. Para muestra un botón: la cuenta de @prensapalacio en la red Twitter, es manejada por Elvis Mori @elvismori activo miembro de los NAK´s, también se encuentra en nuevo puesto Eliana Carlín @elianacarlin, quien coincidentemente trabajó para la encuestadora APOYO entre los años 2008 y 2009. Asimismo, Jimena Sánchez @jimenasanchez, actual vocera del grupo, estaría trabajando en la Municipalidad de Lima con la actual alcaldesa Susana Villarán. Si quiere ver a “indignados” como Carlín o Mori, cabezas del “colectivo” en pleno ejercicio de sus funciones (en las tomas, en un figureteo duro y parejo) aquí un video con el ex-presidente Lula del Brasil.

La pregunta entonces es inevitable ¿Cómo los “No a Keiko” pretenden hoy por hoy ser los “dignos vigilantes” de una administración de gobierno, siendo asalariados de éste al mismo tiempo?

En este contexto, sería bueno recordar un adjetivo dirigido hace poco por el congresista del APRA Mauricio Mulder al cuestionado congresista oficialista Omar Chehade; en el marco de las investigaciónes que el segundo enfrenta por acusaciones de corrupción y tráfico de influencias. El señor Mulder no tuvo reparos en llamar “buscapuestos” al acusado, en medio del jaleo de una intervención entre pullas y derechazos. Y es que precisamente “buscapuestos” sería el calificativo más adecuado para todos y cada uno de esos “dignos” y “vigilantes” individuos, que bajo el disfraz de una falsa imparcialidad y honorabilidad, en su momento prometieron vigilar al gobierno al que ellos “dignamente habían decidido apoyar”.

Queda demostrado que “No a Keiko” cambió su mensaje, pero la intención fue siempre la misma: elegir a Ollanta Humala, su candidato desde un principio. Tan claro es el hecho, que en todos estos meses de nuevo gobierno humalista, el otrora grupo de “fieros activistas” no ha dicho esta boca es mía, en relación a los escándalos suscitados por el gobierno que tanto apoyaron en campaña y que prometieron celar. Cabe sí destacar, el racismo y odio hacia determinado grupo étnico que permisiblemente exhiben en su página de Facebook (no hace falta buscar mucho, basta observar el logo que caracteriza al “colectivo”, en el cual se muestra una especie de “híbrido” entre una persona de rasgos orientales y un cerdo) además de éstas otras “perlas”. Todos unos dignos representantes de la más tolerante y distinguida socialconfusa caviarada.

Luego de semejante embuste y vergüenza, no se atrevan estos adalides de la mentira y el oportunismo, a tratar de ESTAFAR nuevamente al pueblo peruano autonombrándose “colectivo”. “No a Keiko” fue, es y será por sus actos, la portátil del gobierno oficialista y, un grupo más de trepadores políticos y aprovechados vendedores de humo. Cuán evidente el que se sirvieron del triunfo de su candidato para luego llevar agua para su molino.

Veamos luego de descubierta su razón de ser, hasta dónde llega el doble discurso y relativismo moral de quienes lo conforman.

la hígado.

 

NOTA: El colectivo de NAK se tomaba la molestia de retransmitir en su cuenta de Twitter, mensajes de quien les escribe, abiertamente antikeikistas. Por tal hecho, fue una triste sorpresa el observar que luego de ser cuestionados, recurrieran a la descalifición personal, por el sólo hecho de objetar la decisión que tomaron de apoyar a Humala. Desde esa fecha, varios de sus simpatizantes no se han detenido en un vano intento de denostar la imagen de quienes “les paramos el macho”, tratando de encasillarnos en grupos y/o partidos a los cuales ni apoyamos, ni formamos parte.

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