La Santa Inquisición Carapulcra

Sabina

Autora: Mar Mounier @elhigadodmarita


Y empezaron las sacrosantas convulsiones de los socialconfusos. Resulta que un impertinente Marco Tulio Gutierrez (sí, el promotor de la revocatoria), declaró “en broma” que para él,  cuando una mujer dice “No” en realidad quiere decir “Si”. Deplorable percepción que se basa en la idea, machista y desgraciadamente generalizada e internalizada en nuestra sociedad como “normal”, que presenta a las mujeres como seres ambiguos y a quienes no hay que tomar en serio, aparte de otras perlas.
Ciertamente, lo dicho por MTG  es una reverenda cojudez por donde se le mire. Como mujer, me reafirmo en que para mí un “no” signfica  -literalmente- una respuesta negativa a una pregunta y/o es una expresión de rechazo o no conformidad para indicar la no realización de una acción.

Ahora bien. El asunto es que, apenas ocurrido el infame traspiés del desaborido personaje, todo un coro de fariseos de nuestra bien ponderada “reserva moral”, los “dignos” , los “defensores de las causas justas” representada por “los perfectos” de la caviararada y hueverada peruana; -siempre hábil en aprovechar cada clavo que le cae del cielo para victimizarse y paporretearnos con su doble rasero-, no perdió un segundo en arrancarse las vestiduras, cubrirse de ceniza la cabeza y darse golpes en el pecho, la cara y la lengua. Aquí se incluyen los “decentísimos” representantes del NO de Susana Villarán, claro está. En su paroxismo, estos nuevos inquisidores han gritado extasiados, afinando el torno torturador en donde instalaron al condenado. “¡Oh blasfemia! ¡Y justo hoy, en el Día de la Mujer Peruana!” Nuestros purísimos torquemadas, han bramado catatónicos encendiendo la pira. “¡A la hoguera!” gritaron chillando enardecidos arrancándose las mechas desde sus santos tabernáculos.  ¡Que pase el desgraciado! Y es que solo son ellos los llamados a defender y proteger a “la mujer peruana” cada vez que alguien la ofende.
Pero, ¿qué tan consecuentes son estos adalides de la moral en su cantaleta de la protección a la mujer? “Hagamos memoria”, como a estos les encanta. Recordemos la maquinaria de descrédito que éstos cínicos montaron en su momento contra una mujer peruana, Lourdes Flores Nano, cuando contendora de Susana Villarán en las elecciones municipales, fue objeto de todo tipo de infundios y oprobios. También mencionemos que al ciudadano al que más escarnio se le hizo durante la pasada campaña presidencial -y se le sigue haciendo- es una mujer y se llama Keiko Fujimori*, a quien toda la gavilla de inquisidores que hoy casi se inmolan en su lucha por la defensa “de la mujer peruana”, le dijeron desde “china rata, ladrona y corrupta” hasta “china de mierda”, pasando por imágenes, videos, marchas y etcétera; llenos de miserables agravios. Aquí un botón. Incluso, se le abrió un colectivo -que más parece una horda de marabuntas inmundas-, en donde los insultos, las ofensas, las vejaciones y hasta xenofobia son los ingredientes predilectos.

¿Y hoy andan muy ofendidos? ¡Já! Recurramos -nuevamente- a la “memoria” (palabrita que estos “perfectos” utilizan cada vez que les conviene) y hagamos la siguiente preguntita a cada uno de estos beatos de la moral:
¿Dónde estaba tu capacidad de indignarte cuando -hace unos meses- una mujer, trabajadora de LAN,  fue violentada por un ministrucho inmundo… perteneciente a la caterva caviar? ¿Qué hiciste mientras ese funcionario del gobierno que TÚ elegiste, un cobarde acusado de golpear e insultar a la señorita, se escondía detrás de las faldas de la “presidenta” y la “ministra” Ana Jara, aferrándose a su puesto con uñas y dientes?  ¿Dónde estaban tu exacerbación y tu genuina preocupación por lo que sucedía con esta “mujer peruana”? Y Ana Jara ha “exigido disculpas públicas” a MTG por sus infames declaraciones, pero ¿dónde estaba esta señora cuando el ministrucho Villena soplaba a golpes a la señorita de LAN, que extrañamente retiró la denuncia que presentó contra el cobarde? No se oye padre, porque NADIE dijo/hizo NADA.

Pero hay más. Joaquín Sabina, un espantajo que cree que compone poesía y canta y, que hoy por hoy se ha convertido en el flamante rostro de la campaña antirrevocadora, da la casualidad que justo, “justo” repite la misma frasecita sexista de Marco Tulio en su canción “Hay Mujeres”, (minuto 0:21 de la canción). Y dice LITERALMENTE así:  “Hay mujeres que dicen que SI cuando dicen que NO”. Pero claro, como el mamarracho en cuestión es imagen del circo montado por la caviarada, entonces, lo dicho por éste, automáticamente se convierte en “poesía”. “No lo saquen de contexto”, “Es que tiene licencia poética” ¿”Licencia poética” dicen? ¡Licencia poética mis muelas! ¡Hipócritas!

¿Entonces, estos adefesios son los “ejemplos” de virtud y de moral que dicen defender a la mujer peruana? ¿A quienes creen que cojudean estos payasos disociados? ¿Quién se va a comer los cuentos de sus disfuerzos y alharacas? Si analizamos, el  principio de la defensa fiera de los derechos de la mujer no les interesa un soberano pepino. Aquí el tema es otro; es el interés político que una vez más se les sale por los ojos, la nariz y los oídos en su afán de tirarse abajo a quien se interponga en su camino.

La única razón por la cual todos estos tartufos han galopado raudos a realizar su “Auto de Fe” en la plaza es que, desesperados como están al acercarse ya la consulta popular de revocatoria en donde la pregunta será “¿Está de acuerdo Ud. que la alcaldesa es incapaz de seguir en el cargo?” y a la aplastante respuesta de la opinión pública en las encuestas, están haciendo lo que sea. Al ver que la campaña “de brazos cruzados” – ¿la gestión de los brazos cruzados en donde nadie hizo nada?-, de pagos millonarios a un extranjero “asesor” lobbista y acusado de corrupción, no da resultado y, atormentados al ver que la Sra. alcaldesa y buscapuestos podrían salir expectorados en un santiamén del edificio municipal, están dando sus patadas de ahogado, con tal de lograr mejorar en algo la zarrapastrosa imagen de la actual gestión edil.

Pero la gente no es tonta, sabe distinguir champa de piedra. Marco Tulio Guttierrez interesa un rábano a quienes estamos HARTOS de la incompetencia. La politizacion de un tema tan serio como el del Abuso Sexual demuestra la desesperacion de la gente del ‘NO’.

Entiendan, plañideras, atacando a MTG, quien no representa al SI, no van a mejorar su ridícula campaña antirrevocatoria. Muy aparte, demostrado está que uds SÍ tienen cola que les pisen.

Finalmente, el vecino limeño no votará por el SI por Marco Tulio Gutierrez, elegirá el SI para sacar a un grupúsculo de INCOMPETENTES de la alcaldía de Lima. Fuerte y claro.

La  lealtad ciega a un ídolo de barro es una de las peores toxinas de nuestra cultura política. Peor aún es silbar para el costado cuando el trapito sucio está en casa.
Si en vez de campañas millonarias de último minuto hubieran TRABAJADO estos 2 años, no tendrían que recurrir a tanto patetismo.

Nos leemos,

la hígado.

*Al enfermizo maniqueísmo caviar: desconfúndanse. El párrafo en éste artículo sobre ataques a Keiko Fujimori no es una defensa a ésta. Simplemente he referido un hecho de doble moral caviar que CUALQUIERA puede verificar. Antes que se atrevan a calificarme de fujimorista, allí les dejo este link.  Luego de leerlo, lávense el hocico.

LAS HUEVERAS

Autora: Mar Mounier (@elhigadodmarita)

Ya hemos oído y leído de todo acerca de los Caviares en el Perú, viejos socialistoides “guanabís” que la hinchan por la bandera de la “inclusión” y la “igualdad” entre cafés y misturas gourmet en restaurantes “de buen ver”. Pero esta columna no es para hablar de estos embusteros hinchas de frapuccinos y sanguchitos del “Satarbucks”, no. Ya bastante información, análisis y excelentes artículos describiéndolos de cabo a rabo tenemos de estos adefesios morales. El artículo en desarrollo es en “homenaje” a sus hijos putativos, a sus mayordomos, a los tontos útiles y parásitos ideológicos, a sus embriones, sus seguidores: las “Hueveras”, la “nueva generación”.

Las Hueveras son los nuevos pelagatos que arrastran y dispersan confundidos y orgullosos, las ideas y actitudes cínicas de los caviares. Son la nueva prole que,  hábil y resuelta, disemina la excrecencia ideológica de los mismos. Son sin dudarlo esos eternos “estudiantes” que solo producen VAGANCIA y pierden tiempo y recursos entre parques, piletas y fuentes de soda. Son los vagos autodenaominados “activistas” en ventanas cibernautas que defienden con el esfuerzo de sus dedos a los candidatos que los caviares proponen.  Los hueveras son los dizque patriotas que salen de marcha “en defensa del Agua” cuando al solo verlos una saca la cuenta que ni la usan. Son los adefesios ayahuasqueados de malahierba y ruda macho que se juran “artistas” y pintan cuadritos huachafientos y proterrucos para recibir un “¡Bien ahí!”, en argolleras “exposiciones de (falso) arte”, organizadas por sus padres doctrinarios: Los Caviares. Y es que un huevera busca SIEMPRE el reconocimiento caviarón que los haga sentir ser “alguien” o “algo”.

Las Hueveras son los retoños del pensamiento caviar que creen que vandalizando monumentos históricos y propiedad privada hacen patria. Son esas comunidades de rizópodos “indignados Ña Pancha” que a pedido e influencia de los caviares, salen a crucificarse calatos y lavar banderas por una causa que ni ellos mismos terminaron de entender, pero “¡qué mierda¡ hay que joder al gobierno, al sistema… a todos.”. Son esos pobres confundidos que tienen tatuada la “ideología de género”, que se dicen ateos y se consideran superiores a toda persona que pueda tener alguna fe “pues ellos no siguen a un rebaño”. Claro, es que ellos solo siguen a la recua, de la que forman parte. Y son esos que fueron al colegio no a aprender sobre historia nacional y universal, filosofía y ciencias, sino estrictamente a contaminar al resto con sus piojos y complejos (recordemos que por dejadez viven peleados con el agua y el jabón). Y estos enemigos del capitalismo venderían su alma al mismísimo diablo (si éste pagara por ellas) por comprarse una Mac o un iPad, producidas por las sociedades imperialistas que tanto dicen aborrecer.

Si pues. Los Hueveras, son los hipócritas que claman ser fanáticos de Star Wars y Spiderman, mientras reniegan del capitalismo y sus utilidades. Y visten politos del “valiente” Ché Guevara desconociendo que el foquista asesinó a más de 4000 de sus “enemigos” ideológicos, frente a sus sollozantes madres, en el paredón de la infausta “La Cabaña”. En fin, que las Hueveras, son todos esos, los que se prestan a la pantomima de la pena barata y la demagogia populachera. Son los mismos especímenes que se levantan después del mediodía para trabajar, perdón, despotricar, contra toda forma de denuncia que se haga a los políticos oportunistas apañados por sus jefes. Son los pseudo-actores de videos financiados por caviares, en donde lloran con copiosas lágrimas de cocodrilo por las “injusticias” en donde las “víctimas” son terroristas y  aprueban la indemnización a terroristas.

Los Hueveras, son los mismos que gritan exigiendo “tolerancia”, mientras te acusan de fujimontesinapropepecausista; poto, pichi y caca si no crees en las mismas cojudeces que ellos; sin embargo la  “hinchan” orgullosos por los discursos sesgados de quienes  -utilizándolos hábilmente-  se llenan los bolsillos a costa de su confusión. Para el Huevera todo lo que no huela igual a sí mismo es facho, totalitarista, dictatorial e intolerante, interpretando a conveniencia lo que leen u oyen y lo propalan indignados exagerando y deformando versiones. Finalmente, las Hueveras mueren por ser llamados “Caviares”, porque creen en su limitud mental, que el calificativo les da más “caché” a sus vacías e improductivas vidas, sin detenerse a pensar que ser llamado “Caviar” en el Perú es poco menos que un insulto.

Son estas Hueveras confundidas, las que merecen nuestra compasión, pues son nutridos por esa forma de pensamiento sectario, prosélito y distorsionado del caviar.

 

A quien le caiga el guante…

Miss Napalm…

la hígado.