CON LOS PERIODISTAS…

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Autora: Mar Mounier @elhigadodmarita

Imposible no rendir homenaje – pero hacer también una crítica – a los periodistas en el Perú en su día.

Un reconocimiento para cada uno de los profesionales que sin ceder a los caprichos de poderosos y sinvergüenzas, nos entregan día a día la información que, por derecho, nos corresponde recibir. Periodistas que no se amilanan ante las argollas y matonería, gente que se gana el respeto a pulso, con cada artículo u opinión, sin hacer alarde de nada, menos comportarse como vacas sagradas. Nombres como Rossana Cueva, Diana Seminario, Karina Novoa, Valia Barack, Cecilia Valenzuela (no la perdimos), César Alfredo Vignolo, José Mariño, Ramiro Escobar, Armando Canchaya, Martín Santivañez, Aldo Mariátegui, Uri Ben Schmuel, Víctor Andrés Ponce, Víctor Robles, Jorge Morelli, César Hildebrandt. Periodistas con agallas, algunos hoy cargando el peso de argollas ajenas. Mi respeto y admiración por su trabajo.

Pero la CRÍTICA, va directamente a tres grupos puntuales: hacia aquellos que ejercen el oficio sin estar debidamente preparados; hacia quienes con sus actitudes demuestran un total desprecio al derecho fundamental de la libertad de expresión y hacia los otros que aprovechando su alcance mediático, imponen sus mundos de fantasía a la opinión pública así como también a sus políticos y personajes predilectos.

El periodismo es un de los oficios que exige preparación, consecuencia, humildad en la búsqueda del saber. Para el profesional a carta cabal es una necesidad el estar bien informado, preocuparse por conocer sobre diversidad de temas y dominar otros. Jamás se enfoca en fuentes que solo alimenten su intención de imponer una agenda, sino que busca la verdad, que parte del conocimiento y la historia verificada. Y para llegar a ese punto debe no sólo leer, sino comprender, analizar y concluir. En el Perú, cualquiera con un cartón de periodista supone tener la razón y la verdad en la mano. Y esta no se impone, se busca, se contrasta, se expone ¿Cuantos conocemos que podemos asegurar cumplen con estas simples reglas?

Segundo. Mi total repudio hacia aquellos “periodistas” que claramente no respetan una de las condiciones más importantes para proteger la democracia: el respeto al derecho a la libertad de expresión. Lo peor, alardean ostensiblemente de su censura hacia quienes ejercen ese legítimo derecho. ¿Cómo es posible que Rosa María Palacios (por ejemplo), se jacte de un ejercicio tan bajo y que desmerece totalmente a la profesión? Un bloqueo en redes, que es un medio de comunicación, implícitamente revela el rechazo a la expresión. la opinión y la posición de la víctima de la censura. Si no pueden entender que una crítica no es un castigo entonces, no lo lean. Siguiendo la lógica de censurar y silenciar a todo aquel que no comparten sus ideas, todos los medios, periodistas y demás, solo escucharíamos a quien nos cante bonito. Tan simple como que los médicos tienen el juramento hipocrático que los obliga a salvar vidas, un periodista, por ética profesional, debería defender la libertad de expresión ajenas, así lo que se diga no sea de su agrado.

Y tercero, mi rechazo hacia aquellos periodista que aprovechan su sitial mediático para intentar manejar el pensamiento y las decisiones del pueblo. Y en estas épocas de elecciones aquello se percibe a todas luces. Personajes como Augusto Alvarez Rodrich, Renato Cisneros, Raúl Tola, Nicolás Lúcar, Sol Carreño, quienes disfrazados de la bandera de la moral, no dudarían un segundo en poner sus servicios al mejor postor o al político que más llene sus simpatías personales, tergiversando intencionalmente ideas, dirigiendo entrevistas, maquillando la realidad, engañando, algunos de ellos utilizando hasta formas ilegales (chuponeos), para alcanzar sus intenciones.

Quizá estemos o no de acuerdo. Pero es importante conciliar con esta idea: el periodismo responsable es la columna vertebral de la libertad y la democracia en sociedades civilizadas. Es una necesidad conocer nuestra realidad y la estatura moral de quienes tienen la responsabilidad social de informarnos debidamente. Si no tienen la capacidad para responder en la cancha, que dejen el espacio a gente que sí quiere hacer bien las cosas.
Quizá piensen que “la gente no se da cuenta” pero a todos esos confundidos: los estamos observando.Y no, no se engañen: quienes los sobonean y les pintan flores, son un grupete de nerds capitaneados por Mongodoy y la marco..

Mar Mounier.

PD: Hablando de grupetes y nerds, un saludo a los aspirantes a todo y representantes de nada, Superman Salinas, Nana “fuego amigo” Portera, Carlita “mosca” Harada, Carlitos “lumbares molidas” Cornejo, Jorge “ni pienso ni existo” Bruce y demás aspirantes al uñero de Mario Vargas.

“PSSSST, PSSSSST, HEY TÚ, SÍ TÚ…”

 

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Autora: Mar Mounier (@elhigadodmarita)

Pssss joven, señor, caballero…”

Léelo Mar, no te lo vas a creer ni leyéndolo dos veces”, alguien en Facebook. Y fue gracias a mi querido Sonforoncho que di con el artículo de la adefesia ésta, a quien en circunstancias usuales no leería aunque me flagelaran.

Así es, leí y releí a Patricia del Río, una de las tantas socialconfusa, guanabí de líderesa de opinión y desubicada de los medios; “feminista” por inercia progre y ahora delicada damisela cuando la conveniencia exige. Allí estaba ella, resumida en un pobrísimo artículo en donde pedía en un rastrero y manipulador “a los hombres de verdad” ponerse la armadura de bronce, montarse en el caballo y salir a defender a “nosotras las mujeres” abusadas víctimas de los lujuriosos mañucones que osan frotar sus pecaminosos ojos, manos y humanidades en nosotras, las pobrecitas.

¡Cómo me he reído, caray! La ‘feminista’ carapulcra number one, la autosuficiencia hecha carne, omnipotente, independiente, valiente, corajuda, aguerrida por los siglos de los siglos y no sé que pinchetas más, haciendo llamados a que un caballero “nos defienda” de los malos, malos, ¡malos! que se suben al bus a mañosear. ¿Perdón? ¿No qué las mujeres y los hombres somos iguales? ¿Plantear con manipulación barata que un ejemplar del sexo masculino salga en nuestro auxilio? ¿Dónde quedó el achoramiento de estas “bravas” fanfarronas? ¿Y su coraje? ¿Y la reivindicación? ¡Dónde está Simone, carajo!… ¡Ahora sí no somos iguales!

Soy mujer, jirafona y en la calle, alguna vez me empezaron a jorobar la paciencia… hasta que yo misma me encargé que terminen. Desde un sonoro “¡Qué chicha te pasa, mostro de mier..!” que hace que TODAS las miradas se dirijan al “acelerado”, hasta un cachetadonazo, taconazo y estrellada de maletín con hebilla en el hocico. ¡Y de ahí directo en las pelotillas, carijo! Gracias caballeros, no necesito que me defiendan. Sé y puedo hacerlo sola. Y como yo, muchas mujeres más.

Vivimos en un país machista, en donde la  especie de Australopitecus Mañosus de Mierdis no ha sido bien criado por muchas de esas mujeres ‘feministas’ que se quejan de los acosos. Vivimos en un país en donde el sentido común y la lógica casi no existen. Y sí, desgraciadamente vivimos en país en donde niñas de 14, 13, 12 años y hasta menos tienen que soportar vejaciones, insultos, ofensas y demás de malditos depravados, de mujeres que se aterrorizan ante un ataque así y lógico, hay que ACTUAR, pero el llamado de atención no debería estar dirigido “solo a los hombres de verdad” sino a la sociedad en su conjunto, a cada ciudadano que sea testigo de semejantes abusos, mujeres, adolescentes, niños, ancianos, a TODOS.

Pero he allí, el doble discurso de estas socialconfusas, como siempre: Primero bien avenidas con “soy autosuficiente” y después convenidas con “¡protégeme!”, “métete a pelear por mí”.  ¿Cuándo van a entender que no marcan la pauta ni la agenda de nadie solo porque lo alucinan? ¿Que no son referentes de nada? ¿Que no representan la conciencia moral del Perú ni la de nadie?

¿Qué más machista y limitado que plantear que solo “Don Caballero de Verdad” te proteja? ¿Por qué no ver el problema en su dimensión real y proponer al público en GENERAL reaccionar y pronunciarse ante un ataque? ¿Y a las autoridades, qué? ¿Qué tal un “Pssst, pssst, ministra, policías, serenazgo, háganse una”? Mínimo, ¿no? ¿O solo fueron a votar para mancharse el dedo?

Estimadas “feministas” progres: dejen el ridículo papel de las pasivas y frágiles princesitas esperando al caballero “de verdad” por ayuda y recuerden cuestionar también a esas autoridades a las que casualmente eligieron. Qué fácil es la victimización pero no exigir SANCIONES a quienes gobiernan, ineptos, a quienes ustedes tercamente les dieron su voto.

¿Entienden ahora por qué la progresía caviar de donde sale esta cantera de feministas del arroz con mango, es tan odiosa? Nunca va a existir CONSECUENCIA entre lo que “creen”, lo que predican y lo que hacen… y lo peor, siempre van a pretender imponer desde sus “intelectuales” podios las estupideces que se les ocurre solo porque suena “políticamente correcto”. ¿Cuántas veces la Del Río ha defendido a una mujer en tan penoso trance? ¿Esperar que un caballero la atienda? ¿Es manca? ¿Coja? ¡Habráse visto!

Y “saludos” a todos esos mañosos magullados de Lima. A los obreros de construcción civil que pasaron por la vergüenza de su vida cuando subí a los edificios que construían a encararlos, a los guachimanes cacheteados, a los mecánicos que se quedaron sin pelo, a los cobradores de combi que terminaron con la jeta hinchada y a los mañosos de micro que terminaron con las pelotas en la nuca por haberme faltado a mí o a cualquier mujer y haya sido yo testigo. Por que yo sí me he metido a sacarles la jijuna. Y cuando reacciona una, reaccionan TODOS. Seamos entonces cada uno parte de ese cambio que tanto esperamos de otros.

Y NO SOY FEMINISTA.

Nos leemos pronto,

La hígado.