El Jamón entre Perú y Ecuador

jamon3

Autora: Mar Mounier (@elhigadodmarita)

El pasado domingo en un programa dominical, un reportaje presentó una mujer que acusaba haber sido ella y su hija, cruelmente golpeadas, “pateadas y pisadas en el suelo” por Rodrigo Riofrio, el embajador de Ecuador en el Perú.

En la crónica, presentada por el medio con descripciones tendenciosas (incluso, se llegó al extremo de hacer una dramatización de la “pateadura” para darle mayor realismo al testimonio), el incidente tomaba tintes de “cuestión de estado”, anteponiendo el hecho que las “pobres” señoras “peruanas” habían sido agredidas por un energúmeno embajador “ecuatoriano” y, que esto entonces no se podía tolerar, en la condición de “mujeres” y “peruanas” de ambas.

Pues bien, no esperaron los patrioteros, chovinistas, huachafos y metecandelas de siempre, para salir a arrancarse los cabellos ante todo medio que les fuese útil. Prensa, radio, televisión y redes sociales, fueron el caldo de cultivo perfecto para hacer leña del embajador “abusivo”.  No faltó el aprovechamiento político del tema, que fue por menos vergonzante. Vimos encabezando las “airadas” protestas, a una Rosario Sasieta, -otrora acusada por una ex asesora suya que la culpó de humillaciones y abusos y, parte de esa denuncia expuso que la ahora excongresista, “defensora de los derechos de la mujer”, había obligado a esta empleada hasta a lavarle los pies- hoy, “indignadísima” exigía una “sanción ejemplar”. También vimos al alcalde de Magdalena, Francis Allison -en el pasado, ministro arrestado y acusado en USA por no declarar 50,000 dólares que previamente, habían sido escondidos entre las vestimentas de su esposa- azuzando a la masa con declaraciones tales como “debemos defender a las mujeres y sobre todo si son peruanas”.

En las redes sociales, especialmente en Facebook y Twitter, todos los “indignados” enardecidos ante este atropello “al Perú”, no cesaban en insultos racistas y xenófobos contra el embajador y toda su ascendencia y descendencia juntas. Esto, sucedía sólo en cuestión de horas en que el asunto llegó a ser trending topic en Twitter y presentado por la gran mayoría de medios de comunicación, ávidos de la noticia amarillista y sensacionalista como el “notición” de la semana. La mesa señores, estaba servida.

Pero hubo algo, en la declaración de la víctima, que llamó la atención: “Mi hija solamente le dio un “lapo” y el embajador se nos vino encima a golpes”. “Mi hija solo le dio un lapo”, un “lapo” para los menos entendidos es un cachetadón, con lo cual, quedaba claro, que la agresión no la había empezado el embajador.

Luego de observar aquello, preferí esperar a oir testimonios de testigos presenciales (que ya fueron expuestos en este blog) y a ver los videos.de la prensa. Discutamos pues esto, punto por punto:

Punto número 1:

En los videos se aprecia claramente, que en una caja,  el embajador responde a algo en voz alta, y la hija y la madre se le acercan, una le lanza un cachetadón y la otra lo jala de los cabellos, lo cual, causa que el embajador, retrocediendo, en medio del jaloneo, tomara una revista que tenía en las manos para defenderse y espantarlas, como se espanta a una mosca molestosa. Dos o tres revistazos. En otro video, de las afueras, se aprecia al embajador en el jaloneo entre su acompañante y la “agraviada” dando un puntapié. No se ve una pateadura, ni arrastradas por el piso, ni insultos racistas, nada que las señoras denunciaron y los medios candeleros, en  programas como “La Noche es Mía”, habían presentado.

Punto numero 2:

Dicen que el altercado no habría empezado en las cajas, en donde ambas señoras se habrían “zampado” -nuevamente- a la mala, sino el tema se originó en la sección embutidos, al pedir un jamón. Si así hubiera sido, entonces, este par de señoras, habría seguido al embajador hasta la caja, porque quién explica ¿qué hacían ambas en el mismo turno de la caja, habiendo tantas en el supermercado, si ya se había dado la discusión en la sección de embutidos?

Punto número 3:

La señora argumenta que la “pateadura” se dio afuera de la tienda. Sin embargo, los videos y testigos presenciales determinan que ambas habrían perseguido al embajador y a su acompañante hasta las afueras del establecimiento para seguir la gresca. En este punto, la hija la emprende a golpes contra la acompañante del embajador, hasta arrastrarla, es allí cuando el embajador sale en su defensa aplicando un puntapié. Siendo ellas las que iniciaron el incidente al colarse sin ningún respeto, primero a la cola de embutidos, luego, a la cola del cajero, posteriormente agrediendo al embajador y su sobrina por reclamar, luego perseguirlos hasta la calle para volver a golpearlos, esto nos hace dudar entonces de quienes fueron víctimas y quienes los agresores. Y tuvo que llegar el serenazgo de San Isidro (ojo, no de Magdalena, figuretti Allison toma nota), para que el embajador pida que lo escolten a su auto para así poder irse.

El argumento del común denominador, en defensa de ambas mujeres, dice que “debemos apoyarlas por ser mujeres y por ser peruanas”y “a la mujer no se le debe tocar ni con el pétalo de una rosa”. Bien. Cuando una persona, independientemente de su género, cruza la línea y recurre a los golpes, en el Perú, en Suiza o en la China, está, aparte de abriendo la posibilidad de reacción de la persona agredida, cometiendo un delito y es eso, desgraciadamente,  en lo que la mayoría no se percata. El ser mujer no le da a nadie carta abierta para agredir a otra persona. La idea machista que se nos inculca que somos “filigranas delicadas” por ser mujeres es en definitiva discriminatoria. Por último, una es dama por mérito, ganándose a pulso el respeto y no por género.

Luego, exigir que se apoye una malcriadez y falta “porque son peruanas” es por lo demás, jalado de los pelos. Felizmente, muchos hemos logrado dejar de lado ese abstracto inútil que nos incita al patrioterismo sesgado y falaz heredado de los tiempos de la colonia, y tratado de considerar el tema observando todas las aristas. Si queremos actuar con justicia, es necesario analizar un hecho con objetividad, dejando de lado chovinismos e ideas retrógradas. Soy peruana y a mi esas señoras NO ME REPRESENTAN.

La actitud de las “agraviadas” de meterse en la cola no es nada insólito en una sociedad en donde el “nadie respeta a nadie” se ha casi institucionalizado. Eso lo podemos ver todos los días y a todas horas. Al esperar el turno en una tienda cualquiera y alguien –hombre o mujer– se “zampa” al lado, estira el brazo delante de uno que por poco se pregunta si es o no invisible, y ve que el “zampón” exige lo atiendan rápidamente sin importarle si es o no su turno. Se ve también en la calle, cuando a veces parece que uno llama un taxi para que otro lo aborde y muy campante el “zampón” se meta al auto. Se ve en el supermercado, en el cine, en la panadería, en donde sea. En nuestra cultura de “Pepe el vivo”, es la malcriadez y la majadería la que impera y prevalece. Simplemente, esta vez le tocó a un extranjero, que quizá no acostumbrado a tales actitudes, reaccionó. Y como en el Perú no se castiga la acción, sino la reacción, el tipo para la gran mayoría que asume estos abusos como “normales”, salió perdiendo.

Sobre la idea de “a un embajador no se le puede permitir semejante “reacción”: vamos a imaginar una situación de casus belli o de resolución de un conflicto bilateral que requiere de análisis y estudio de un profesional de la carrera diplomática, para manejar factores, perspectivas, causas, diagramas de causalidad, de actitudes, escaladas y etc, dentro de un determinado periodo de tiempo. No podemos comparar aquello con la reacción natural e instintiva de un ser humano (porque un embajador no es un extraterrestre) de tener que reaccionar en fracciones de segundo a un ataque físico. Ahora bien, no se defiende y en vez de eso, se condena la actitud del embajador, que fue torpe. Lo que este señor debió hacer, fue esperar que llegara la policía o serenazgo, presentar sus credenciales, y denunciar por agresión a ese par de señoras aturdidas; pero, de ninguna manera ponerse al nivel de aquellas, exponerse dando un triste espectáculo de callejón (y con las disculpas del caso a los callejoneros decentes, sí señor). Lo mínimo que se espera de un embajador, es que tenga un poco de prudencia y recato. La primera defensa se le entiende, pero afuera de la tienda, ya calmado, ¿siguió respondiendo a provocaciones? Inaceptable. En conclusión, imperdonable la acción de las “zamponas” e inexcusable la reacción del embajador. Unas por provocar, el otro por seguirles la corriente.

Ante hechos como este, dejemos de tratar de ser “políticamente correctos” y seguir el pensamiento de la masa. Que esto nos sirva para empezar a hacer uso del análisis y advertir nuestra incapacidad individual y colectiva para ver y aceptar errores. Debemos comenzar, nos guste o no, a respetar, las leyes, el turno del otro, al policía, a quien sea, porque así se conducen las personas civilizadas. Nadie está por encima de nadie, ni por género, ni por nacionalidad, ni por apariencia. Nos hemos acostumbrado a vivir en una sociedad en donde todo el mundo hace lo que le da la gana, pero sobre todo, en una sociedad en donde no se promueve la autocrítica concienzuda y mea culpa en donde se acepte hidalgamente que la forma errónea de conducirnos no es ya excepción sino regla, y que es necesario cambiar. El admitir que cometimos una falta no nos hace menos, por el contrario, nos ayuda a identificar un problema y lo más importante, corregirlo. Cuando esa actitud se vuelva un común denominador entre nosotros, peruanos, podremos decir, que algo hemos avanzado como sociedad y como país, tanto que nos jactamos con la frase “El Perú avanza”. Y medios, sí esos, menos peliculina, ya sabemos que es su trabajo, pero ya, dejen de jorobar.


Conclusión: Y mientras tanto, me queda claro que desde hoy, en Lima, iré al supermercado con una guía telefónica.

Nos leemos.

 

la hígado.

¿Objetividad, decían?

Autora: Mar Mounier (@elhigadodmarita)

 

“Amicus Plato sed magis amica veritas”

 “Platón es mi amigo, pero la verdad es más mi amiga”.  Ammonio en La vida de Aristóteles.

 

Comparto el testimonio resumido de una de las trabajadoras presentes en el supermercado donde ocurrió la vergonzante gresca entre embajador-esposa y madre e hija:
“1-. Ambas señoras se “cuelan” en la línea. (¿Primera AGRESIÓN?)

2-. El embajador y su esposa reclaman estar esperando pacientemente su turno. (¿primera REACCIÓN?)

3-. Madre e hija (en especial la hija) en vez de aceptar su falta y pedir disculpas, responden de forma prepotente “vamos a comprar un artículo, no tenemos porqué hacer semejante cola y las mujeres tenemos preferencia” (¿segunda AGRESIÓN?)

4-. Quien acompañaba al embajador responde contrariada: “por gente sin cultura y con mucha soberbia COMO USTEDES, un país no avanza” (¿Segunda REACCIÓN?) – ¿Y los insultos racistas de los que se quejó la madre de la agraviada?-

5-. La hija nuevamente, en vez de pedir disculpas, reta a la esposa del embajador quien le responde “¡vaya a educarse!”. Acto seguido, la muchacha lanza un cachetadón a la esposa del embajador. (¿Tercera AGRESIÓN?)

6-. El embajador al ver a su mujer golpeada, devuelve el ataque con una revista, como para alejar a la muchacha enfurecida. (Reacción/AGRESIÓN)

7-. El golpe de la revista da en el ojo de la chica que empieza a gritar, lo que provoca que su madre se abalance sobre el embajador y su esposa, tirando de los cabellos a esta última.

8-. El embajador al ver a su esposa maltratada, la emprende a golpes de mano y empellones para separar a las mujeres.  Se suceden insultos y gritos desde AMBAS partes. “

Los testigo aluden insistentemente a los insultos racistas que eran vertidos por las “agraviadas” hacia el embajador y su acompañante (“¡serranos!”) ya que el embajador y su esposa tenían un acento bastante marcado.  Esto lo pueden corroborar los videos propalados por los medios.

Ahora bien. Un diplomático de carrera es un profesional preparado para controlar el origen, desarrollo, negociación, respuesta y solución de conflictos. La reacción del embajador de Ecuador no fue la correcta ni aceptable para alguien de su investidura, desde ningún punto de vista, eso es claro; sin embargo, las señoras que hoy se victimizan, deberían aceptar su falta. La “criollada” de meterse en una línea de espera de forma prepotente, es ya una falta de respeto. Peor lo que siguió luego. Parece que a la prensa se le olvidó indagar testimonios de testigos presenciales.

Por favor, abstenerse en comentarios de frases insulsas y discriminatorias como “a la mujer ni con el pétalo de una rosa” o “agredieron a mujeres peruanas”. Independientemente del género o nacionalidad, nada justifica una agresión a otro. Ni quienes empezaron el desbarajuste, ni quienes “pisaron el palito”. Si quieren utilizar frases clichés, entonces sugiero “Respetos guardan respetos” y “Tus derechos terminan donde empieza el de los demás”.

Que el embajador reciba una amonestación proporcional a su falta, de acuerdo, pero de la misma manera, que estas dos señoras pidan disculpas públicas por su proceder y dejen de presentarse como las víctimas ante todos.

Actualización:

La versión descrita antes fue declarada por una trabajadora del supermercado. Aquí presento otro testimonio de alguien que investigó el hecho:

“Pasé por Vivanda de Javier Prado y atiné a preguntar sobre el incidente que ya le costó el puesto al embajador del país vecino. Esta es la versión que recogí de una testigo presencial :
“El señor protestó porque atendieron a la señora antes que a él que estaba adelante. No escuché que hablara mal de los peruanos pero sí gritaba. La hija de la señora que estaba atrás, pensó que el señor gritaba a su mamá, así que se acercó y le metió una cachetada al señor, quien la golpeó en la cabeza con una revista que llevaba en la mano. Hubo gritos y confusión y pensamos que todo terminó, pero afuera, la hija de la señora se trenzó a golpes con una mujer que luego dijeron que era acompañante del señor, quien se esforzó por separarlas, pero en ningún momento pateó a nadie. Los moretones fueron producto de la pelea. Hasta que intervino el Serenazgo de San Isidro, nadie supo que se trataba del embajador de Ecuador…”
Entonces :
1.- Está mal que solo por el hecho de ser mujer , la gente de Vivanda atienda primero a la señora que no es anciana, ni está embarazada ni llevaba un niño en los brazos, perjudicando al embajador que estaba adelante en la fila. Típico machismo
2.- Está mal que la hija le meta una bofetada al señor. Agresividad injustificable y machismo : algunas mujeres creen que pueden agredir a mansalva solo por el hecho de ser mujeres.
3.- Está recontra mal que el embajador hubiera golpeado a la hija con la revista. No se debe agredir a una mujer – ni a nadie – ni con el pétalo de una rosa, salvo en defensa propia, en cuyo caso no importa el género. Lo demás es machismo.
4.- Sería pésimo y eso sí merecería expulsión del país, que el embajador se hubiera expresado mal de los peruanos. Dicen que nos dijo serranos de no sé que cosa, lo cual sería absurdo, como si yo que soy de Huamachuco dijera serranos a los arequipeños. Porque Quito es sierra y el embajador es de Quito.
En todo caso, el cargamontón ya se produjo y la carrera del embajador se arruinó, pero ¿es cierto lo que dice la prensa que aparentemente solo recoge la versión de la señora y su hija? ESE ES EL TEMA.”

¿Que opinan?

Ambas versiones de lejos, difieren enormemente con el sensacionalismo difundido por algunos medios.

Nos leemos.

la hígado.

¡Que se vaya, que no hable!

villaran2

 

 

Autora: Mar Mounier (@elhigadodmarita)

Marisa Glave conminó a la maquilladora de Patricia Juárez, diciendo, “¡que se vaya, que se vaya!”, y toda su portátil gritaba “¡que no hable, que no hable!”, ¿por qué tanto miedo?”

Comentario de un vecino limeño posteado en el Facebook del blog Catarsis y Harakiri.

Y los autodenominados “la reserva moral del Perú” están nuevamente en la palestra. Tratando de justificar su desprecio por los valores democráticos argumentando “que se tenía que respetar las reglas”, evitaron por todos los medios el cierre de exposición de la señora Patricia Juárez en el “debate” organizado por el JNE a días de la consulta popular de Revocatoria. Actitud que reafirma la percepción que para esta gente, la democracia no es un fin, sino un medio.  ¿Hoy hablan de “respetar reglas”?, ¿No son estos los mismos personajes quienes con la fuerza bruta paralizaron Cajamarca? ¿No son estos autodenominados “líderes defensores de los derechos de la sociedad”, quienes con su conducta delictiva impidieron la libre circulación de ciudadanos con quema de llantas, palos y piedras, daños a la propiedad pública en muchos casos irreparables, otros a la propiedad privada por los cuales no se ha responsabilizado nadie, y, lo peor de estas “protestas divertidas” -como la tonta útil del movimiento comunista “Tierra Libertad”  Marisa Glave llama a tales actos de sedición- no ha sido acaso la muerte y heridas de policías en el ejercicio de sus funciones?

Desde un comienzo, la propuesta de un debate era trastocada. Lo que el JNE debió organizar era una exposición de desarrollo gestión. Hay que entender que esta consulta popular no es para elegir a una administración edil, sino, es una consulta para la revocatoria de una plana municipal ya existente. El planteamiento central, de quienes precisamente fueron ya elegidos, pretenden quedarse y están siendo fiscalizados, debió girar a través de la presentación de las obras y proyectos ya realizados durante estos dos primero años de gestión. Los ciudadanos de Lima entonces necesitábamos una rendición sustentada de cuentas pues ¿qué es lo tangible de la administración de la Sra. Villarán, aparte de marchas pro gais, subidas y bajadas de interruptores de tecnopor por la Hora Planeta, o el excesivo gasto de una campaña millonaria que nadie sabe cómo ni por quién está siendo financiada? ¿Por qué negarse a asistir a este evento en vez de aprovecharlo para exponer los “frutos” de su gestión? ¿No ha venido excusando su inoperancia acaso en la “mala comunicación” entre ella y “sus” vecinos?

Es un hecho que la actitud de ambas partes es cuestionable. Desde lo objetable que los revocadores no hayan podido organizarse siquiera para presentar debatientes, hasta la mezquina actitud de parte de los del NO al azuzar a que la única persona disponible haya sido arbitrariamente retirada. Si la ciudad de Lima realmente hubiese interesado a los hoy ejecutores, en nombre de esa transparencia de la cual se jactan, debieron permitir que Lima y sus ciudadanos hayamos obtenido la información necesaria para elegir nuestro voto a conciencia, y enfocándose en ese fin, “conceder” en noble gesto democrático la ponencia final de la señora Juárez. La figura per se era la de cinco “debatientes” del NO contra una cuestionadora del SI. ¿Qué es lo que tanto temían que se lo impidieron?

Si tanto nos cacareamos que somos una sociedad y un país en crecimiento, ¿por qué no emular la actitud demócratica de los países del primer mundo? Pongo por caso, hace poco años en Alemania, tuve la oportunidad de atender un evento con motivo de la campaña de reelección de la canciller Angela Merkel.  En este, la presidente de la CDU alemán, era enfrentada por 8 debatientes quienes punto por punto la emplazaban con interrogantes sobre su gestión, la ponían en aprietos con sus cuestionamientos y ésta, precisa y resuelta,  respondía a cada una de las preguntas con papeles en mano. Incluso, se aprovecharon las redes sociales para que el ciudadano hiciera sus consultas en tiempo real, consultas que eran filtradas y elegidas por un grupo de periodistas, que luego alcanzaban estas demandas a los miembros del panel. Fue una verdadera clase de democracia popular, en la cual, el pueblo interpelaba y el funcionario respondía. ¿Esta acaso no es la forma de llevar a cabo un evento de estas características? Así, el objetivo, que es comunicar e instruir se cumple y la opinión pública tiene la información necesaria para tomar una actitud responsable frente a su voto. ¿Porqué el JNE no llamó a una conferecia del mismo corte, en donde la alcaldesa, figura central de ésta consulta, respondiera a las inquietudes del pueblo y expusiera punto por punto los logros de su gestión, en vez de presentarnos a un grupo de advenedizos? ¿Por qué la ausencia de la señora Villarán? ¿Por llevar la contra a un revocador que la retó a que no lo hiciera? Entonces, ¿la municipalidad de Lima está en manos de una funcionaria que en vez de liderazgo solo demuestra ser controlada por sus emociones? ¿Eso es lo que eligió Lima?

Cabe añadir que la alcaldesa ha hecho un llamado a la “unidad de todos” cuando ha sido la principal responsable de la actual polarización existente en la opinión pública. ¿No fue ella acaso quien ha dividido a la ciudadanos, calificando a los del SI de “mafiosos” y a los del “NO” de “decentes”? Una más de las grandes e imperdonables faltas tanto en su gestión como en esta lamentable contienda. Queda claro entonces que el disfuerzo apelando a “la unidad” sería solo una estrategia más de su calculada campaña.

Finalmente, hacer un paréntesis para reprobar la decepcionante actuación del PPC, que decidió apoyar a Fuerza Social e indirectamente a Patria Roja, Tierra Libertad, MNI, Sutep, CGTP e incluso MOVADEF. Terrible ejemplo de cómo un partido subastó sus principios por intereses cortoplacistas. Los vecinos elegimos a sus regidores para que sean fiscalizadores de la gestión villaranista y no para que se conviertan en sus escuderos de campaña. Los elegimos para darles la oportunidad de liderar ese 65% de personas que exigía una gestión eficiente. La desperdiciaron. Les faltaron agallas. Si la actual administración edil ha tenido tantos errores en los días en los que el PPC era oposición, no queremos imaginar lo que sucedería con el municipio, ahora que estos se están dedicando a blindarla.

Con estas contradicciones, actitudes y ambigüedades queda claro que esta consulta popular no es más que un juego político partidario en vez de un proceso democrático que a la larga debería beneficiar al pueblo. Si algo hay que “reconocerle” a la izquierda y a mercachifles del poder que hoy gobiernan, es haber evidenciado que la “nueva” clase política en el Perú está llegando a niveles de albañal. La actual batalla campal por la revocatoria de la alcaldesa de Lima es fiel reflejo de esto.

Nos leemos,

la hígado.

.

La Santa Inquisición Carapulcra

Sabina

Autora: Mar Mounier @elhigadodmarita


Y empezaron las sacrosantas convulsiones de los socialconfusos. Resulta que un impertinente Marco Tulio Gutierrez (sí, el promotor de la revocatoria), declaró “en broma” que para él,  cuando una mujer dice “No” en realidad quiere decir “Si”. Deplorable percepción que se basa en la idea, machista y desgraciadamente generalizada e internalizada en nuestra sociedad como “normal”, que presenta a las mujeres como seres ambiguos y a quienes no hay que tomar en serio, aparte de otras perlas.
Ciertamente, lo dicho por MTG  es una reverenda cojudez por donde se le mire. Como mujer, me reafirmo en que para mí un “no” signfica  -literalmente- una respuesta negativa a una pregunta y/o es una expresión de rechazo o no conformidad para indicar la no realización de una acción.

Ahora bien. El asunto es que, apenas ocurrido el infame traspiés del desaborido personaje, todo un coro de fariseos de nuestra bien ponderada “reserva moral”, los “dignos” , los “defensores de las causas justas” representada por “los perfectos” de la caviararada y hueverada peruana; -siempre hábil en aprovechar cada clavo que le cae del cielo para victimizarse y paporretearnos con su doble rasero-, no perdió un segundo en arrancarse las vestiduras, cubrirse de ceniza la cabeza y darse golpes en el pecho, la cara y la lengua. Aquí se incluyen los “decentísimos” representantes del NO de Susana Villarán, claro está. En su paroxismo, estos nuevos inquisidores han gritado extasiados, afinando el torno torturador en donde instalaron al condenado. “¡Oh blasfemia! ¡Y justo hoy, en el Día de la Mujer Peruana!” Nuestros purísimos torquemadas, han bramado catatónicos encendiendo la pira. “¡A la hoguera!” gritaron chillando enardecidos arrancándose las mechas desde sus santos tabernáculos.  ¡Que pase el desgraciado! Y es que solo son ellos los llamados a defender y proteger a “la mujer peruana” cada vez que alguien la ofende.
Pero, ¿qué tan consecuentes son estos adalides de la moral en su cantaleta de la protección a la mujer? “Hagamos memoria”, como a estos les encanta. Recordemos la maquinaria de descrédito que éstos cínicos montaron en su momento contra una mujer peruana, Lourdes Flores Nano, cuando contendora de Susana Villarán en las elecciones municipales, fue objeto de todo tipo de infundios y oprobios. También mencionemos que al ciudadano al que más escarnio se le hizo durante la pasada campaña presidencial -y se le sigue haciendo- es una mujer y se llama Keiko Fujimori*, a quien toda la gavilla de inquisidores que hoy casi se inmolan en su lucha por la defensa “de la mujer peruana”, le dijeron desde “china rata, ladrona y corrupta” hasta “china de mierda”, pasando por imágenes, videos, marchas y etcétera; llenos de miserables agravios. Aquí un botón. Incluso, se le abrió un colectivo -que más parece una horda de marabuntas inmundas-, en donde los insultos, las ofensas, las vejaciones y hasta xenofobia son los ingredientes predilectos.

¿Y hoy andan muy ofendidos? ¡Já! Recurramos -nuevamente- a la “memoria” (palabrita que estos “perfectos” utilizan cada vez que les conviene) y hagamos la siguiente preguntita a cada uno de estos beatos de la moral:
¿Dónde estaba tu capacidad de indignarte cuando -hace unos meses- una mujer, trabajadora de LAN,  fue violentada por un ministrucho inmundo… perteneciente a la caterva caviar? ¿Qué hiciste mientras ese funcionario del gobierno que TÚ elegiste, un cobarde acusado de golpear e insultar a la señorita, se escondía detrás de las faldas de la “presidenta” y la “ministra” Ana Jara, aferrándose a su puesto con uñas y dientes?  ¿Dónde estaban tu exacerbación y tu genuina preocupación por lo que sucedía con esta “mujer peruana”? Y Ana Jara ha “exigido disculpas públicas” a MTG por sus infames declaraciones, pero ¿dónde estaba esta señora cuando el ministrucho Villena soplaba a golpes a la señorita de LAN, que extrañamente retiró la denuncia que presentó contra el cobarde? No se oye padre, porque NADIE dijo/hizo NADA.

Pero hay más. Joaquín Sabina, un espantajo que cree que compone poesía y canta y, que hoy por hoy se ha convertido en el flamante rostro de la campaña antirrevocadora, da la casualidad que justo, “justo” repite la misma frasecita sexista de Marco Tulio en su canción “Hay Mujeres”, (minuto 0:21 de la canción). Y dice LITERALMENTE así:  “Hay mujeres que dicen que SI cuando dicen que NO”. Pero claro, como el mamarracho en cuestión es imagen del circo montado por la caviarada, entonces, lo dicho por éste, automáticamente se convierte en “poesía”. “No lo saquen de contexto”, “Es que tiene licencia poética” ¿”Licencia poética” dicen? ¡Licencia poética mis muelas! ¡Hipócritas!

¿Entonces, estos adefesios son los “ejemplos” de virtud y de moral que dicen defender a la mujer peruana? ¿A quienes creen que cojudean estos payasos disociados? ¿Quién se va a comer los cuentos de sus disfuerzos y alharacas? Si analizamos, el  principio de la defensa fiera de los derechos de la mujer no les interesa un soberano pepino. Aquí el tema es otro; es el interés político que una vez más se les sale por los ojos, la nariz y los oídos en su afán de tirarse abajo a quien se interponga en su camino.

La única razón por la cual todos estos tartufos han galopado raudos a realizar su “Auto de Fe” en la plaza es que, desesperados como están al acercarse ya la consulta popular de revocatoria en donde la pregunta será “¿Está de acuerdo Ud. que la alcaldesa es incapaz de seguir en el cargo?” y a la aplastante respuesta de la opinión pública en las encuestas, están haciendo lo que sea. Al ver que la campaña “de brazos cruzados” – ¿la gestión de los brazos cruzados en donde nadie hizo nada?-, de pagos millonarios a un extranjero “asesor” lobbista y acusado de corrupción, no da resultado y, atormentados al ver que la Sra. alcaldesa y buscapuestos podrían salir expectorados en un santiamén del edificio municipal, están dando sus patadas de ahogado, con tal de lograr mejorar en algo la zarrapastrosa imagen de la actual gestión edil.

Pero la gente no es tonta, sabe distinguir champa de piedra. Marco Tulio Guttierrez interesa un rábano a quienes estamos HARTOS de la incompetencia. La politizacion de un tema tan serio como el del Abuso Sexual demuestra la desesperacion de la gente del ‘NO’.

Entiendan, plañideras, atacando a MTG, quien no representa al SI, no van a mejorar su ridícula campaña antirrevocatoria. Muy aparte, demostrado está que uds SÍ tienen cola que les pisen.

Finalmente, el vecino limeño no votará por el SI por Marco Tulio Gutierrez, elegirá el SI para sacar a un grupúsculo de INCOMPETENTES de la alcaldía de Lima. Fuerte y claro.

La  lealtad ciega a un ídolo de barro es una de las peores toxinas de nuestra cultura política. Peor aún es silbar para el costado cuando el trapito sucio está en casa.
Si en vez de campañas millonarias de último minuto hubieran TRABAJADO estos 2 años, no tendrían que recurrir a tanto patetismo.

Nos leemos,

la hígado.

*Al enfermizo maniqueísmo caviar: desconfúndanse. El párrafo en éste artículo sobre ataques a Keiko Fujimori no es una defensa a ésta. Simplemente he referido un hecho de doble moral caviar que CUALQUIERA puede verificar. Antes que se atrevan a calificarme de fujimorista, allí les dejo este link.  Luego de leerlo, lávense el hocico.

¿MAFIA O PARTICIPACIÓN CIUDADANA?

 

Autora: Mar Mounier (@elhigadodmarita)

Doña Susana Villarán, Alcaldesa de Lima:
Estimada señora,

Revisando sus promesas de campaña uno puede notar muchas y bastante interesantes: compra de franco a policías, cabildos abiertos a debate de vecinos, ordenamiento del comercio ambulatorio a los seis meses de acceder al cargo, empadronamiento de taxis, fin a la informalidad de las empresas de transporte, tránsito reordenado, lucha frontal contra la delincuencia coordinando con la policía y el serenazgo, solución a la contaminación ambiental, etc. El problema señora alcaldesa, es que en 23 meses de 48 de gestión, ni siquiera el 25% de lo prometido en ese plan de campaña se ha concretado.

Y como toda causa tiene un efecto, esas faltas han devenido en que más de 400 mil limeños estén a favor de destituirla del cargo. El caso es que, en vez de  -con autocrítica-  analizar a conciencia esta reacción -y acción- del limeño desencantado y hastiado, usted, su séquito y sus partidarios no han tenido mejor idea que insultar, denostar y desacreditar la opinión de todos los vecinos pro revocatoria llamándonos “mafiosos” y “camorreros”.

Ante tal insolencia, sería bueno recordar que tal recurso que sus “asesores” y simpatizantes satanizan tanto hoy, es una figura electoral que la izquierda que representan, impulsó años atrás para tumbarse sin más ni más a gobiernos locales elegidos democráticamente. En ese momento no pensaban ni “en los S/ 69 millones” ni en ningún tipo de costo que éstas consultas demandarían. ¿Relativismo moral y manipulación política en el rechazo a un derecho democrático en su momento hábil y oportunamente promovido por el rojerío que hoy, al ver que no conviene, se jala las mechas?- Si tanto les preocupa ahorrar,  comparen costo revocatoria con presupuesto municipal para el 2013 sección “técnicos y asesores” nomás, a donde se han destinado S/ 248 millones-.

La definición considera que la revocatoria del mandato es “el procedimiento mediante el cual los ciudadanos pueden destituir mediante una votación a un funcionario público, antes de que expire el periodo para el cual fue elegido. La revocación de un mandato abre la posibilidad a la ciudadanía para que, una vez satisfechos los requisitos correspondientes, someta a consulta del cuerpo electoral la remoción de un funcionario [público] electo, antes de que venza el plazo para el cual fue designado” (García Campos, 2008, pp.26).

Empleados de la Municipalidad de Lima Marisa Glave y Eduardo Zegarra en oficinas del JNE, el mismo día que se realizaba operativo en la Parada.

Para colmo, sus asesores de prensa nos han bombardeado por prensa, TV, radio, mar y aire con la cantaleta de sus “obras” realizadas ¿A cuáles refieren? ¿A la arena “ahogada” de la Herradura, a las marchas pro besos lésbicos, al encender y apagar el foquito durante “La hora Planeta”, a las campañas pro uso de bicicletas -en una ciudad en donde a uno le roban hasta los calzoncillos en plena hora punta y donde conductores no respetan ni policías- o a la proyección de “zonas rosas”? No nos haga renegar pues alcaldesa. Esos pueden ser temas complementarios para ciudades que pueden darse el lujo de encauzar espacio y recursos en esos asuntitos, pero una con problemas tan complejos y críticos como Lima necesita de su enfoque y tiempo total y responsable para resolver los problemas importantes. La administración de una ciudad no es concesión para que un grupo de ilusos haga realidad sus sueños rabanoides. Los frutos de su gobierno deben beneficiar a la totalidad de sus habitantes. ¿O a usted la eligieron sus cuatro gatos?

Supimos de los intereses de Marco Tulio Gutierrez, gracias al uso -oportuno- del chuponeo de audios -convenientemente propalados por un periodista que se hizo el tuerto al exponerlos y que casualmente nadie de la rábano-hueverada condenó como delito- y al hábil aparato que se ha encargado de endilgarnos en la cara que existiría una mafia interesada en removerla de su puesto. Pero centrándonos en Marco Tulio y las supuestas intenciones detrás de su accionar, es totalmente injusto que los ayayeros de la muni, sus pares “ideológicos” y alcaldesa de yapa traten de meter en el mismo saco a perro, pericote y gato que está a favor de la revocatoria acusándonos de “mafiosos” (lo peor, cuando muchos lo estamos a regañadientes).

Y no intenten crear miedo amenazando con el regreso de Kouri y Castañeda. Que quede claro: a los vecinos de Lima no nos convencieron ni Pepito ni Botella quienes ya tuvieron oportunidad de gobernar, demostraron ineptitud y una increíble capacidad para el crecimiento de uñas (espero se entienda la metáfora). No piensen que bajo la amenaza del inminente regreso de este par vamos a supeditar el futuro de una ciudad que pide a gritos resultados. La “esperanza venció al miedo” (sic) decía un ridículo adagio rábano-huevera oportunamente utilizado en la última campaña electoral y a éste me remito como respuesta a sus “alertas”.

Muchos no dudamos de sus buenas intenciones… pero éstas son contaminadas por sus acciones. El empecinarse en blindar a incapaces -desde todo punto de vista-  e ideologizados carapulcra como Marisa Glave, Gabriel Prado y Eduardo Zegarra lo único que hace es generar más anticuerpos a su imagen y a su gestión, y claro, hacerla perder el tiempo. Basta ver lo que ocurrió en La Parada para asegurarnos que estos infelices no sirven. O quizá sí pero para incoar ideas ridículas. ¿O se ha preguntado antes de “pensar” en construir “un parque del Migrante en el lugar donde esta La Parada” (sic) cuántos limeños hoy se consideran como tales?

Somos conscientes que no hay “medidas mágicas” y que los resultados no se ven de la noche a la mañana pero eso no es excusa. A mitad de tiempo de su gestión si quiere que el vecino vuelva a apoyarla, empiece: mano dura y posición firme liderando, planificando, deliberando, ejecutando e implementando. Remueva de sus puestos a tanto inútil que solo sirve para llenarla de lisonjas. Lima no necesita de una alcaldesa que esté pagando favores a todo el mundo, mucho menos que ofenda a ciudadanos que la “contrataron” pero tienen el legítimo derecho a “despedirla”. ¿Ya se enteró que el 65% de limeños estamos a favor de la consulta? ¿Y todos somos mafiosos? No pues, no nos joroben.

Asuma con hidalguía la consecuencia de la participación ciudadana que tanto ha defendido en su momento. ¿O no recuerda sus llamados a los ciudadanos para presionar y apurar al JNE a presentar resultados de las elecciones municipales? ¿Debimos considerarlos mafiosos? ¿Angurrientos? ¿Antidemocráticos? Todo tiene “pros” y “contras” y una revocatoria es uno de los efectos perversos de esa participación ciudadana que el rojerío y la caviarada tanto se preocupan en promover.

Por último, no olvide que un buen alcalde no necesita de la prensa y medios para convencer que trabaja si los ciudadanos pueden dar cuenta de ello beneficiándose con resultados tangibles.

Y por el bien de su gestión, basta de periodistas chupamedias y asesores con complejo de plañideras. Cierre el pico a tanto ayayero que flaco favor le hacen.

A 4 meses de la consulta popular la decisión de todos los limeños depende de usted.

Gracias por su compresión.

la hígado.

EMBAJADAS “AL ROJO VIVO”

 

 

Autora: Mar Mounier (@elhigadodmarita)

Y seguimos con lo bueno. A un embajadorcito más rojo que tomate fresco y elegido a dedo por Ollanta, no se le ocurrió otra maravilla que recibir -como si fuera su casa- a un grupo de ex reos terroristas (léase hoy santitos miembros del MOVADEF. el brazo político de esa banda de asesinos llamada Sendero Luminoso) en la embajada de Perú en Argentina. La “reunión” se habría realizado para “debatir” “pacíficamente” sobre su sangrienta ideología y por qué no, tomarse unos matecitos con harta pimienta cayenne.

Luego de tan “honorable” visita, los terrucos no tuvieron otra idea que dejar sus colorados autógrafos en la mismísima fachada de la embajada peruana, con pintas alusivas a su cabecilla: el inmundo asesino confinado como rata en una jaula hecha a su peso y medida, Abimael Guzmán.

Hemos observado por años a impresentables como Diego García Sayán, Sofía Macher y toda recatafila de caviares vende-humo, abogar por la “reinserción” de estos facinerosos enemigos del estado. Sin embargo, con la actitud demostrada por estos delincuentes vemos hoy -para nuestra desgracia- que el terrorista es siempre terrorista y que de “reinserción”, “arrepentimiento” y “perdón”, naranjas huando. El accionar de estos mequetrefes tira pues por la borda todo el discursete pro derechos humanos de terrucos “nuevamente integrados a la sociedad” creado y utilizado hábilmente, para justificar el apoyo y protección desmedida de parte de los caviares, sus hueveras y anchovetas, a estos parias.

Sabido es que muchas ONGs “pro derechos humanos” no son más que centros de tráfico de los derechos que gritan defender, donde los únicos beneficiados han sido asesinos terroristas. Así, las víctimas reales, los deudos de la barbarie, no han recibido jamás ningún tipo de ayuda de estos embaucadores, a no ser que claro, el hacerlo les rinda buenos réditos.

Pero regresando a nuestro personaje, el otrora ministro de educación durante el gobierno del cholo Toledo; al rojimio Nicolás Lynch, no se le ocurrió otra brillante salida para justificar su deplorable accionar que argumentar que “la embajada es la casa de todos los peruanos” y que “hay que dejar que la gente se manifieste”. ¡Vea usté eso!

Oiga usted, probado señor hincha de la ensalada de rábanos, para no recibir a otrora presos por terrorismo sólo se necesitaba el sentido común y dos dedos de frente. Las embajadas del Perú son efectivamente la casa de todos los peruanos, pero jamás centros de proselitismo político, mucho menos están a disposición de delincuentes terroristas que en su momento hicieron lo posible e imposible por destruir al estado y a la democracia peruana. “Dejar que la gente se manifieste”, “gente” sí, criminales no. Si su intención era homenajear a esa gavilla de indeseables, para eso tenía su casa. Allí, si quería, se ponía usted a bailar con toda esta inmundicia la danza de “Zorba el Griego” calato, pero no ensuciaban con semejante afrenta la representación diplomática que los peruanos le encargamos honrar y administrar.

Ollanta se quedó calladito. La presidenta, habló hasta por los codos pero no dijo nada. Tal parece que quienes gobiernan no están en palacio sino en embajadas, ministerios y cortes. De otro lado no se explica cómo el presidente no haya salido a dar la cara y “lynchado” a semejante confundido, antes de largarlo definitivamente de la casa de todos los peruanos. Ya “renunció” Nicolás Lynch. No basta con la renuncia. Que pida perdón a la patria por tamaña infamia.

Se extiende la misma exigencia al embajador de Perú en México, que permitió el embanderamiento con apología de Sendero Luminoso en la sede por parte de más delincuentes. Señor Manuel Rodriguez Arriaga, váyase usté a su casa.

Les quedó grande a ambos la chapita de “embajadores” ¿O será que se confundieron y pensaron que los nombraron embajadores de la terrucada?

Hepabionta a la vena…

la hígado.

Foto:  diario El Comercio.

LAS HUEVERAS

 

Autora: Mar Mounier (@elhigadodmarita)

Ya hemos oído y leído de todo acerca de los Caviares en el Perú, viejos socialistoides “guanabís” que la hinchan por la bandera de la “inclusión” y la “igualdad” entre cafés y misturas gourmet en restaurantes “de buen ver”. Pero esta columna no es para hablar de estos embusteros hinchas de frapuccinos y sanguchitos del “Satarbucks”, no. Ya bastante información, análisis y excelentes artículos describiéndolos de cabo a rabo tenemos de estos adefesios morales. El artículo en desarrollo es en “homenaje” a sus hijos putativos, a sus mayordomos, a los tontos útiles y parásitos ideológicos, a sus embriones, sus seguidores: las “Hueveras”, la “nueva generación”.

Las Hueveras, son los nuevos pelagatos que arrastran y dispersan confundidos y orgullosos, las ideas y actitudes cínicas de los caviares. Son la nueva prole que,  hábil y resuelta, disemina la excrecencia ideológica de los mismos.

Las Hueveras, son “estudiantes” que se la pasan perdiendo el tiempo y recursos entre parques, piletas y fuentes de soda. Son los típicos activistas de ventanas cibernautas que defienden con el esfuerzo de sus dedos a los candidatos que los caviares proponen.  Son los patrioteros que salen de marcha “en defensa del Agua” cuando al solo verlos uno saca la cuenta que ni la usan. Son esos ayahuasqueados de malahierba y ruda macho que pintan cuadritos huachafientos y proterrucos para recibir un “¡Bien ahí!”, en argolleras “exposiciones de (falso) arte”, organizadas por sus padres doctrinarios: Los Caviares; soboneando lastimeramente a sus ídolos de barro en busca de algún reconocimiento que los haga sentir “alguien” o “algo”.

Las Hueveras, son los retoños del pensamiento caviar que creen que vandalizando monumentos históricos y propiedad privada hacen patria. Son esas comunidades de rizópodos “indignados Ña Pancha”, que a pedido e influencia de los caviares, salen a crucificarse calatos y lavar banderas por una causa que ni ellos mismos terminaron de entender, pero “¡qué mierda¡ hay que joder al gobierno, al sistema… a todos.”

Las Hueveras son esos que se dicen ateos y se consideran superiores a toda persona que pueda tener alguna fe “pues ellos no siguen a un rebaño”. Son los que fueron al colegio, no a aprender sobre historia nacional y universal, filosofía y ciencias, sino estrictamente a contaminar al resto con sus piojos y complejos (recordemos que por dejadez viven peleados con el agua y el jabón). Son esos que venderían su alma al mismísimo diablo (si éste pagara por ellas) por comprarse una Mac o un iPad, producidas por las sociedades imperialistas que tanto dicen aborrecer.

Los Hueveras, son los hipócritas que claman ser fanáticos de Star Wars y Spiderman, mientras reniegan del capitalismo y sus utilidades. Son los que visten politos del “valiente” Ché Guevara desconociendo que el foquista asesinó a más de 4000 de sus “enemigos” ideológicos, frente a sus sollozantes madres, en el paredón de la infausta “La Cabaña”.

Las Hueveras, son todos esos, los que se prestan a la pantomima de la pena barata y la demagogia populachera. Son esos mismos especímenes que se levantan después del mediodía para trabajar, perdón, despotricar, contra toda forma de denuncia que se haga a los políticos oportunistas apañados por sus jefes. Son los pseudo-actores de videos financiados por caviares, en donde lloran con copiosas lágrimas de cocodrilo por las “injusticias” en donde las “víctimas” son terroristas.  Son los mismos que adulan con rimbombante hipocresía al SO PNP Miguel Millones con “gracias, te admiro”, mientras que  aprueban la indemnización a terroristas, sabiendo que sus camaradas fueron los mismos que dispararon un balazo en la cara al héroe. La Hueverada señores, son los nuevos tontos útiles de aquellos que se benefician por sus traidoras demandas contra  un estado que se defendió de esa banda de crimen organizado (los terroristas), que hoy ellos defienden.

Los Hueveras, son los mismos que gritan exigiendo “tolerancia”, mientras te acusan de fujimontesinapropepecausista; poto, pichi y caca si no crees en las mismas cojudeces que ellos; sin embargo la  “hinchan” orgullosos por los discursos sesgados de quienes  -utilizándolos hábilmente-  se llenan los bolsillos a costa de su confusión.

Para el Huevera todo lo que no huela igual a sí mismo es facho, totalitarista, dictatorial e intolerante, interpretando a conveniencia lo que leen u oyen y lo propalan indignados exagerando y deformando versiones.

Finalmente, las Hueveras mueren por ser llamados “Caviares”, porque creen en su limitud mental, que el calificativo les da más “caché” a sus vacías e improductivas vidas, sin detenerse a pensar que ser llamado “Caviar” en el Perú es poco menos que un insulto.

Son estas Hueveras confundidas, las que merecen nuestra compasión, pues son nutridos por esa forma de pensamiento sectario, prosélito y distorsionado del caviar.

Pero ¡ánimo! Huevera confundida, aún estás a tiempo de cambiar y convertirte en un real librepensador (no del carapulcriento que deforma la historia a conveniencia) y dejar de ser un simple creyente del doble discurso gregario y maniqueo.

¡Fuerza! Huevera, que aún cuentas con la oportunidad de elegir si estar en el batallón de los HACEDORES conscientes  y productivos y dejar de CREER y defender el relativismo moral y el zanganismo de esos parias caviares que dicen amar al Perú, pero que con su actitud tanto daño le han causado y le siguen causando.

Saludos cordiales,

Miss Napalm…

la hígado.